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PDLR

LIBELULA

Bueno, parece que se acabó la aventura de D. Pedro Martínez de la Rosa en favor de Nick Heidfeld.

Os quería mostrar este texto extraido de SPORTYOU y titulado:

Pedro de la Rosa pudo ser campeón del Mundo de F1

El titular de este artículo puede parecer exagerado, pero créanme: estoy completamente convencido de que Pedro Martínez de la Rosa tenía el talento, el hambre y la inteligencia para llegar a ser Campeón del Mundo de Fórmula 1. De hecho, le considero mucho mejor piloto que gente como Damon Hill, Jacques Villeneuve, campeones del mundo ambos. Pedro lo tenía todo… menos suerte (o estar en el sitio adecuado en el momento justo), apoyos y un apellido anglosajón.

Todos aquellos que siguen la Fórmula 1 desde que llegó Fernando Alonso tienen la imagen de Pedro como un tipo encantador, educado y buena persona; pero no conocen al verdadero Pedro piloto. Y es que De la Rosa es uno de esos raros casos de deportista caballero, un hombre del tipo Roger Federer, que fuera de las pistas parece un niño bueno incapaz de romper un plato. La diferencia es que del tenista suizo hemos podido ver sus dos caras: la del simpático perro labrador en la calle, y la del lobo hambriento y feroz cuando juega un partido. Sin embargo, la mayoría de la gente sólo ha visto el fantástico lado humano de Pedro, y no su talento y fiereza como piloto.

Hasta la llegada de Fernando Alonso, Pedro de la Rosa fue el mejor piloto de circuitos que dio el automovilismo español. Y sigue siendo, empatado con Fernando, el segundo que más carreras ha ganado, 31 (y en esta clasificación se incluyen hasta las copas monomarca).

Pedro empezó con los coches de radiocontrol, y fue Campeón de Europa y Subcampeón del Mundo. Como anécdota curiosa, cuando se fue a vivir años más tarde a Japón, paseando por Tokio con su compañero de equipo, pararon delante de un escaparate de coches teledirigidos. El japonés le dijo: "hay un coche con tu nombre, yo no tengo el mío" y Pedro le recordó sus logros de juventud…

Después de correr karting, De la Rosa fue seleccionado por la Federación para el programa de formación de pilotos Ofensiva Uno-Racing for Spain. El año siguiente (1989), ganó el campeonato. Del Formula Fiat Uno, ascendió a un Fórmula Ford más potente, arrasando en el Campeonato de España (8 victorias en 10 carreras) y saliendo al extranjero, con dos podios en Inglaterra (entonces la meca de los fórmulas), además de ser finalista en el Formula Ford Festival y en la Copa del Mundo de F-Ford.

De ahí, vuelve a ascender a un Fórmula Renault y tras un año de adaptación se proclama campeón del certamen británico y del europeo. Ese mismo año se sube por primera vez a un F3 y gana el F3 Festival. Cuando en Inglaterra la hacían reportajes y se preguntaban de dónde había salido ese españolito veloz, en España apenas se conocía su nombre…

En 1993 y 1994 compite en la F3 británica, con un equipo mediocre, y apenas consigue resultados. El programa de ayudas "Racing for Spain" se agota y Pedro se encuentra en la estacada cuando recibe una llamada para correr en Japón. Acepta la oferta y deja atrás su vida acomodada y sus perspectivas de un futuro laboral "convencional" y prometedor en Barcelona, yéndose a vivir solo a la otra punta del mundo, en un apartamento "caja de cerillas" y sin saber una palabra de japonés. Pues bien, ese año ganó 8 de las nueve carreras y se proclamó campeón de All-Japan F3, además de quedar tercero en la Copa del Mundo FIA de F3.

Al año siguiente siguió ascendiendo y en 1997 ganó el campeonato F-3000 japonés (F-Nippon), sucediendo a Ralf Schumacher. Y no solo eso, esa temporada también se llevó el certamen de GT`s local. En total, ocho victorias y seis poles, que le valieron para ganarse el sobrenombre de "Nippon Ichi", que significa "número 1" en japonés. Pedro era "Dios" en el país del sol naciente, pero en España sólo le conocían los "cuatro" fanáticos del automovilismo de aquellos tiempos.

Hasta ese momento, De la Rosa había culminado una trayectoria perfecta, ganando en diferentes países y con todos los fórmulas "pequeños" (F-Fiat, F-Ford, F-Renault, F3 y F-3000), algo de lo que muy pocos pilotos en el mundo pueden presumir. Eso le debería haber valido para entrar por la puerta grande en la F1, pero no fue así…

Cosas de la vida, pilotos como Ralf Schumacher (el "hermanísimo"), Damon Hill y Jacques Villeneuve (hijos de leyendas), pudieron competir en la F1 en equipos punteros durante muchos años, mientras que Pedro nunca tuvo una verdadera oportunidad. En la F1 entró como probador de Jordan, debutó en carrera con Arrows y en 2001 fichó por Jaguar, que parecía iba a ser una escudería puntera y acabó siendo uno de los fiascos más sonados de la F1. Luego fue probador en McLaren con algunas salidas ocasionales a pista como sustituto (fue segundo en Hungría 2006) hasta su última temporada en Sauber.

Pedro tuvo la mala suerte de vivir en una España que todavía no se había desarrollado económicamente y donde el automovilismo era un deporte ultraminoritario. En los años en los que debió entrar por la puerta grande de la F1, Telefónica, Repsol, lo bancos y demás, no eran todavía verdaderas multinacionales con intereses planetarios. Y al igual que las empresas, el público en general veía la Fórmula 1 como un coto elitista para extranjeros que no despertaba interés. Si acaso, una vez al año la carrera de Mónaco, por la imagen de postal…

Por eso, y por otros factores, Pedro nunca pudo optar a un coche competitivo. Siempre luchó en equipos de la cola del pelotón, siempre con carencias, siempre con urgencias… Justo lo contrario que Damon Hill, al que subieron a un coche estratosférico que se pilotaba solo. Y muy diferente a Fernando Alonso, al que Flavio Briatore le dio tranquilidad y un contrato a lago plazo para poder explotar todo su potencial en Renault.

¿Y ahora? ¿Qué le queda por hacer a Pedro como piloto? Si fuera él, me iría a correr -para ganar- las 24 Horas de Le Mans en el mejor equipo; o comenzaría una aventura americana en la IndyCar o en la NASCAR (de la que tan bien habla Montoya) para seguir disfrutando, optar a la victoria, sentirme reconocido y ganar dinero. Allí podría hacer historia siendo el primer piloto español en ganar una carrera en esos campeonatos. ¿Y después? Volvería a la F1 dentro del organigrama de algún equipo puntero para labrar una carrera que me llevara a ser Jefe de Equipo unos años después. Confío tanto en sus capacidades, que le veo triunfando en casi cualquier lado, porque Pedro es capaz de cualquier cosa.

Nada más que desearle suerte, vaya donde vaya. Gracias.

BocaDePez
BocaDePez

Pedro es un excelente piloto que ha tenido la mala suerte de no disponer en su momento de un buen padrino, y así va la F1, que cada día es más coñazo.

BocaDePez
BocaDePez

Si Pedro no va a ganar nada, porque el coche es malo, pues si el coche es alemán les vale un alemán Nick Heidfeld.

En la F1 ya se ha visto el año pasado que el tema está en el coche, Button con los Brawn GP.

Si todos corrieran con el mismo modelo coche, y se sortearan los mecánicos, los motores... aunque se adapte el asiento y las medidas de cada conductor veríamos quién es el bueno.

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LIBELULA

Ya, pero... Poderoso caballero es Don Dinero

Bilbokoa
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La F1, apesta, cada día más.

Vermu

DLR es un piloto más que se le ha dado la oportunidad de correr en F1 y no ha demostrado nada. Su compañero de equipo con el mismo coche casi le cuadriplica los puntos.

Tendrá un buen palmarés pero si miras el palmarés de todos los pilotos de la parrilla, más de la mitad lo tiene igual o mejor.

🗨️ 1
vukits

eso dicen :D

BocaDePez
BocaDePez

forongongo