Para una empresa, ganar dinero es como para ti comer. Si no comes, te mueres. Es lo que hay.
Auna es demasiado grande para quebrar por las buenas, porque actualmente está MAS que quebrada, pero si la situación empeora, pues como Rumasa, se hará cargo papá Estado, o un consorcio choricero creado al efecto, etc. R puede quebrar sin problemas, aparte de pequeña, encima es gallega. ¿Iba a protestar alguien? Un partido político como mucho y un par de asociaciones de consumidores (y no estoy hablando de la OCU). Total, son 400 despedidos, ¿no? Este año puede quebrar Izar y a La Voz le parecen más importantes otros temas para su primera página (por supuesto, de lo de Izar no tiene la culpa nadie).
No estoy diciendo que R vaya a quebrar, pero podría hacerlo y a corto plazo si la situación le viene mal dada, no lo tiene tan difícil. Y es muy posible que este mismo año eche la persiana alguna, Jazztel está en una situación delicadísima. Una de las cosas que impiden la fusión ONO-Auna es que la situación de Auna es infinitamente peor de lo que venden sus dueños y de la que declaran en la documentación oficial (sí, es delito, pero bueno, para eso algunos tienen grandes sueldos, para comerse los marrones), y nadie quiere hacerse cargo mientras no se reduzca la deuda, ya se sabe, acordeón de capital social por un lado y dami argo por el otro, con el agravante de que los bobos, digo los accionistas pequeños, ya no tienen más para aforar (a los bancos no es que les dé igual, pero ya sabes que el dinero no es suyo y no duele tanto). O que los de ONO convenzan a sus accionistas que la cosa es viable: hombre, puede ser. Yo si tengo 2.000 kilos en acciones, y me dicen que van a hundir la empresa pero yo voy a ingresar 3.000 por diversas vías alegales, pues a la empresa que le den mucho por el culo, ¿no? El problema es cobrar dinero alegal, ya se sabe, a veces pues como que te prometen pero no te pagan.
Pues eso, que dar por sentado que todo el mundo va a actualizarse es muy gratuito. Para eso habría que penalizar a Telefónica por su situación de monopolio actual y ningún gobierno, ni éste que acaba de entrar, está por la labor.