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El mayor robo de información confidencial en la Red

Un joven del barrio de Brooklyn, en Nueva York, que abandonó la escuela sin graduarse, ha sido detenido por la policía neoyorquina por robar millones de dólares a través de Internet a algunos de los hombres y mujeres más ricos de Estados Unidos. Abraham Abdallah, de 32 años, utilizó los ordenadores de una biblioteca pública para lograr los números de las tarjetas de crédito, los datos personales, direcciones, números de la Seguridad Social (el equivalente del DNI español), los teléfonos privados, los números de los móviles, las cuentas bancarias y las de las inversiones en la Bolsa de populares ejecutivos de las mayores firmas de Estados Unidos.

Steven Spielberg, Ted Turner, George Lucas y Ross Perot son algunos de los afectados.

Extraido de El Mundo.es

La policía cree que Abdallah ha obtenido millones de dólares de sus víctimas, entre las que se encontraban el financiero Warren Buffett; el director de cine Steven Spielberg; Ted Turner, el fundador de la CNN; Michael Eisner, el presidente de la Disney; el millonario y ex candidato presidencial Ross Perot; George Soros; Michael Bloomberg, el consejero delegado de Bloomberg News; el productor musical David Geffen; la famosa periodista Oprah Winfrey y la también muy conocida personalidad del mundo de la cocina, el bricolaje y la decoración Martha Stewart.
Según el diario The New York Post , que hoy publica la información en su página web, las autoridades policiales neoyorquinas creen que el detenido es el autor del mayor robo de información confidencial que se ha cometido hasta ahora en la Red.
«Es el mejor que me he encontrado», declara al Post Michael Fabozzi, el detective jefe de la unidad de investigaciones cibernéticas encargado de la Operation CEO (Operación Consejero Delegado).
Abdallah trabaja de limpia mesas de un restaurante de Brooklyn y en sus ratos libres se pasaba por una biblioteca de su barrio y entraba libremente en la Red para hacer de Spielberg o ver cómo le iban los negocios a Perot.
Para elaborar la lista de sus objetivos, se compró el pasado año el número de la revista económica Forbes dedicada a los 400 hombres y mujeres más ricos de Estados Unidos y comenzó a hacerse pasar por algunos de ellos, a transferir dinero de sus cuentas a su propia cartilla bancaria y a obtener algunos de sus mejor guardados secretos.
Abdallah dejó tranquilo a Bill Gates, el hombre que ocupa la primera posición de los millonarios de la lista de Forbes. Quizás porque como él, Gates nunca terminó sus estudios universitarios y se dedicó a fundar Microsoft.
El segundo hombre en la lista era Buffett, uno de los más prestigiosos inversores de la Bolsa neoyorquina, y que se convirtió en una de las víctimas de este estudiante frustado.
El robo de la identidad bancaria de estas personas es extraordinario porque muchos de ellos son presidentes y fundadores de grandes empresas, consejeros delegados de firmas de tecnología y actores y directores de gran fama cuyos secretos bancarios y personales deberían estar fuera del alcance de piratas y estafadores.
Abdallah logró las cuentas de las inversiones de sus víctimas en firmas tan prestigiosas de Nueva York como Goldman Sachs y Bear Stearns.
Sin embargo, el delincuente no tuvo problemas en sortear cualquier tipo de medida de seguridad que las cuentas de Eisner, Spielberg, el también director cinematográico George Lucas, de Carl Icahn y se dedicó a transferir fondos a su propia cartilla de ahorro.
La operación fue desarticulada por la policía cuando la ambición pudo con Abdallah. Según el Post, una transferencia de 10 millones de dólares que intentó en la cuenta personal de Thomas Siebel, el presidente de Siebel Systems, dejó un descubierto que provocó una investigación inicial por parte de Merryl Lynch, el banco de inversión neoyorquino que fue uno de los objetivos preferidos del ladrón. La firma bursátil descubrió que cinco de sus clientes también habían sido burlados y puso a la policía neoyorquina sobre la pista del delincuente. Ahora, será la justicia quien hable.

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